El Impuesto de Sucesiones de Galicia en 2016

Este post complementa a uno anterior relativo a los métodos para ahorrar en el Impuesto de Sucesiones de Galicia, pero centrándonos ahora en la importante rebaja impositiva que recientemente anunció el presidente de la Xunta: “O 99% non pagarán impostos de sucesións o doazóns e, o 1% restante, pagará menos”, Feijóo dixit.

La principal novedad se centra en que, a partir del 1 de enero de 2016, los primeros 400.000 euros de las herencias de ascendientes, descendientes o cónyuges estarán exentas, frente a los 125.000 euros que actualmente están exentos por cada heredero.

Sin embargo, esta reforma trae otra importante novedad, así, a partir del 1 de enero de 2016, las herencias de ascendientes, descendientes o cónyuges que superen los 400.000 euros tributarán únicamente por lo que exceda de esa cantidad, es decir, si la herencia asciende a 401.000 euros, se tributará únicamente por 1.000 euros. Recordemos que, antes de la reforma, si se superaban los 125.000 euros había que tributar por la totalidad.

Por ello, si tenemos en cuenta que la vivienda habitual y la empresa familiar normalmente no se tendrán en cuenta en la cifra de los 400.000 euros, al resultar ambas prácticamente exentas en la actualidad, tiene razón el presidente de la Xunta al declarar que solo el 1% de las herencias de padres a hijos tributarán en Galicia. Pues, como hemos dicho, cada hijo tendrá exentos los primeros 400.000 euros por la herencia de cada uno de los padres, sin contar la vivienda habitual ni, en su caso, la empresa familiar.

Por otro lado, la reducción en el impuesto por la vivienda habitual se aplicará aunque la persona fallecida no hubiese residido en la misma antes de morir, siempre que se hubiese trasladado por circunstancias físicas o psíquicas a un centro especializado o a vivir con sus familiares.

La principal CRÍTICA que puede hacerse a esta reforma del impuesto es que no toca la tributación de las herencias que sí resultan realmente gravosas para los contribuyentes: las herencias de hermanos, tíos, primos, etc. La tributación de estas herencias, a nuestro modo de ver, es y seguirá siendo excesivamente elevada. Comparen:

  • Las herencias de ascendientes, descendientes o cónyuges , además de los primeros 400.000 euros exentos a partir del 01/01/2016 y de reducciones como por ejemplo , la vivienda habitual o la empresa familiar, si a pesar de ello tributan, lo harían a un tipo impositivo de entre el 5% y el 18%, en función de su cuantía y con independencia del patrimonio que ya tuvieren previamente los herederos.

  • Por el contrario, las herencias de hermanos, tíos, primos, etc. , además de no contar con ningún mínimo exento (salvo la reducción de 8.000 euros por parentesco) y de limitarse a determinados supuestos las reducciones por vivienda habitual o empresa familiar, tributan a un tipo impositivo de entre 7,65% y el 34%, además, al importe resultante habrá que multiplicarlo por un coeficiente de entre el 1,59 y 1,91 en función del patrimonio previo que tenga cada heredero. Ese coeficiente multiplicador será todavía superior si son familiares lejanos o si no son familiares.

  • Ejemplo:

  • Persona que hereda de su padre, fallecido el 2 de enero de 2016, una cuenta bancaria con 300.000 euros: No tributaría nada por el Impuesto sobre Sucesiones.

  • Persona que hereda de su hermano, fallecido el 2 de enero de 2016, una cuenta bancaria con 300.000 euros: Tributaría un mínimo de 88.497,38 euros por el Impuesto sobre Sucesiones, es decir, un 29,50%, casi una tercera parte de lo recibido.

  • Por no hablar de lo que tributaría si en vez de su hermano hereda de un familiar lejano o de un amigo, o si tiene un patrimonio previo importante, o si la cuantía heredada es muy superior, en estos casos la cuota a abonar por el impuesto puede llegar al 80% de lo recibido.

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