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El Impuesto de Sucesiones de Galicia en 2018

  • 19 de marzo de 2018
  • Por Manuel González
  • Fiscal

El cambio más significativo en el Impuesto sobre Sucesiones de Galicia que ha habido en los últimos años se produjo a partir del 1 de enero de 2016, desde esa fecha los primeros 400.000 euros de las herencias recibidas de los padres, abuelos, hijos o cónyuges están exentos, frente a los 125.000 euros que no tributaban hasta esa fecha.

Por ello, si tenemos en cuenta que la vivienda habitual y la empresa familiar normalmente no se tendrán en cuenta en esos 400.000 euros, al no tributar prácticamente en el impuesto, tenía razón el presidente de la Xunta al declarar por aquel entonces que solo el 1% de las herencias de padres a hijos tributarían en Galicia. Puesto que cada hijo tiene exentos los primeros 400.000 euros por la herencia de cada uno de los padres, sin contar la vivienda habitual ni, en su caso, la empresa familiar.

Por otro lado, la reducción en el impuesto por la vivienda habitual se aplicará aunque la persona fallecida no hubiese residido en la misma antes de morir, siempre que se hubiese trasladado por circunstancias físicas o psíquicas a un centro especializado o a vivir con sus familiares.

Sin embargo, la principal CRÍTICA que puede hacerse actualmente al impuesto en Galicia es la tributación de las herencias de hermanos, tíos, primos, etc., que siguen teniendo una tributación muy elevada. Comparen:

  • Las herencias de ascendientes, descendientes o cónyuges, además de los primeros 400.000 euros exentos a partir del 01/01/2016 y de reducciones como, por ejemplo, la vivienda habitual o la empresa familiar, si a pesar de ello tributan lo harían a un tipo impositivo de entre el 5% y el 18%, en función de su cuantía y con independencia del patrimonio que ya tuvieren previamente los herederos.
  • Por contra, las herencias de hermanos, tíos, primos, etc., además de no contar con ningún mínimo exento (salvo la reducción de 8.000 euros por parentesco) y de limitarse a determinados supuestos las reducciones por vivienda habitual o empresa familiar, tributan a un tipo impositivo de entre 7,65% y el 34%, además, el importe resultante habrá que multiplicarlo por un coeficiente de entre el 1,59 y 1,91 en función del patrimonio previo que tenga cada heredero. Ese coeficiente multiplicador será todavía superior si son familiares lejanos o simples amigos o conocidos.

Ejemplo:

  • Persona que hereda de su padre, fallecido el 2 de enero de 2018, una cuenta bancaria con 300.000 euros: No tributaría nada por el Impuesto sobre Sucesiones.
  • Persona que hereda de su hermano, fallecido el 2 de enero de 2018, una cuenta bancaria con 300.000 euros: Tributaría un mínimo de 88.497,38 euros por el Impuesto sobre Sucesiones, es decir, un 29,50%, casi una tercera parte de lo recibido.

Por no hablar de lo que tributaría si en vez de su hermano hereda de un familiar lejano o de un amigo, o si tiene un patrimonio previo importante, o si la cuantía heredada es muy superior, en estos casos la cuota a abonar por el impuesto puede llegar al 80% de lo recibido.

Esta altísima tributación en las herencias de hermanos, tíos o primos, así como que haya deudas en la herencia, son las dos principales causas de las numerosas renuncias de herencias que se producen, en el primer caso por carecer el heredero de liquidez suficiente para pagar el impuesto y, en el segundo, para evitar tener que responder personalmente de las deudas del difunto.

Este post complementa a uno anterior relativo a los métodos para ahorrar en el Impuesto de Sucesiones de Galicia.

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